Técnicas de feminización facial
Para abordar la feminización de la frente, se realizan diferentes tipos de incisión escondida en zonas estratégicas del cuero cabelludo. Si es preciso realizar un avance de la línea del pelo, se propondrá llevar a cabo una técnica que permite acortar la frente y adelantar el nacimiento del cabello.
La decisión final sobre dónde y cómo se realizarán las incisiones se hará después de un diagnóstico y de valorar las necesidades y tus deseos. La remodelación del cráneo se realiza, normalmente, con fresados para reducir los ángulos agudos del cráneo masculino.

La cirugía de feminización de la frente se realiza en varios niveles: Rebajado de la cresta temporal (zona A de la ilustración): La cresta temporal es un engrosamiento lateral del cráneo, donde nace el músculo temporal. Los hombres tienen este músculo mucho más grueso que las mujeres, ya que interviene en el proceso de masticación, que es más dura en los varones. Y por ello necesitan una incerción más potente y gruesa. Gracias a una técnica de fresado, se rebaja la cresta temporal para alisarla y dejarla en el mismo plano que el resto del cráneo.
Agrandamiento y redondeado de las órbitas del cráneo (zona B de la ilustración): Para conseguir la proporción femenina de los ojos en el rostro, se lleva a cabo un fresado de los bordes superiores y laterales de las órbitas. Aumentando así su altura y su diámetro medio y lateral. En este limado también se incluye la zona central de la frente y su unión con la nariz. De esta manera se consigue una forma más convexa, lisa y dulcificada. Esta zona en la mujer es más estrecha que en el hombre lo que, visualmente, da la sensación que la mujer tiene las órbitas más separadas y los hombres más juntas. Durante esta cirugía, es importante ser muy cuidadosos con el nacimiento de los nervios supraorbitarios que emergen desde el techo de la órbita, así como otros nervios supratrocleares e infratrocleares. Con el rebajado de la zona central de la frente y de la zona superior de la nariz se consigue una frente más fina y femenina.
Aplanamiento de los senos frontales (zona B de la ilustración): Los senos frontales son un engrosamiento del cráneo por encima de los ojos que en el hombre son más abultados que en las mujeres. Dicho engrosamiento no está relacionado con el grosor del hueso, sino que es una cavidad hueca con aire dentro y su espesor no suele superar los 2 mm, lo que significa que requiere de una técnica de feminización facial muy precisa y unas manos expertas para conseguir una frente lisa y convexa. El objetivo de esta cirugía está enfocado a aplanar los senos frontales.
Existen diferentes técnicas, la elección de cada una de ellas dependerá de los resultados del estudio previo. La más habitual es el fresado del techo de los senos frontales y la impactación. Con esta técnica disminuimos también el espacio entre los senos manteniendo la capa anterior del hueso que protege la zona.
Otra técnica es el remodelado a partir de la escisión de la placa ósea frontal (osteotomía) que se lleva a cabo mediante aparatología ultrasónica. Después se realiza la remodelación de la zona para volver a fijarla. El resultado final es muy significativo consiguiendo una impactante feminización de la frente.
Feminización, belleza y armonía
Una vez se ha conseguido feminizar todos estos elementos de la frente: crestas temporales más suaves, órbitas de los ojos más grandes, más redondas y separadas, afinamiento de la zona nasal y de la zona central, aplanamiento de la frente y disminución de su ángulo, determinaremos si se precisas o no el avanzamiento de la línea del pelo.
Además, el equipo de IM GENDER valorará otros aspectos relacionados con la armonía de tus facciones, las proporciones y el concepto de belleza para conseguir unos rasgos femeninos y bellos. Esto es, por ejemplo, elevar las cejas, conseguir unos ojos más almendrados, conseguir una mirada más despejada, unas sienes más rellenas (con lipofilling), etc. A la técnica de feminización de la frente se suman otras técnicas de feminización y belleza de los elementos no óseos. Dichos elementos contemplan la elevación de las cejas y su arqueamiento, así como la elevación del canto externo del ojo.
