Dilatadores vaginales: qué es y cómo usarlos

Algo que debemos tener muy claro cuando nos planteamos una vaginoplastia trans, es que el postoperatorio no termina cuando sales del hospital. Sino que empieza una etapa de cuidados que es vital para conseguir un resultado óptimo tanto a corto como a largo plazo. Los dilatadores vaginales son un punto clave en ese proceso. En internet podemos encontrar mucha información, pero no siempre es rigurosa. A veces, incluso es innecesariamente alarmista. En este artículo te explicamos con claridad y desde la experiencia clínica todo sobre los dilatadores vaginales, que son, para qué sirven y cómo usarlos de forma segura.

Qué son los dilatadores vaginales?

Los dilatadores vaginales son dispositivos con forma de tubo, superficie lisa y punta redondeada, diseñados para introducirse en la neovagina de manera progresiva y siguiendo las pautas del equipo médico.

Los dilatadores se utilizan para estirar y relajar los tejidos vaginales y los músculos del suelo pélvico. Sirven para mejorar la elasticidad y la función sexual en mujeres trans que se han sometido a una vaginoplastia. Pero también, en mujeres cis que sufren de vaginismo, dispareunia, atrofia vaginal o estrechamiento debido a tratamientos oncológicos.

Después de la vaginoplastia, sea cual sea la técnica – por inversión peneana, colovaginoplastia o vaginoplastia peritoneal -, en IM GENDER entregamos dos dilatadores vaginales, habitualmente de metacrilato.

● Un dilatador de menor diámetro

Este se utiliza normalmente en el primer mes y posee un diámetro de unos 2,5 cm.

● Un dilatador de mayor diámetro

Se introduce a partir del segundo mes según evolución y pauta médica y que suele tener una longitud similar al más pequeño pero con un diámetro de unos 3,3 cm.

¿Por qué son tan importantes las dilataciones vaginales?

Uno de los aspectos más esenciales de los cuidados después de una vaginoplastia, es entender algo muy simple: el cuerpo tiende a cicatrizar cerrando. Y eso, en una cirugía donde se crea un canal vaginal, significa que si no se realiza un mantenimiento adecuado, puede aparecer estenosis (estrechamiento) o pérdida de amplitud.

Por lo tanto, la función de los dilatadores tras una vaginoplastia no es “ganar” profundidad, ni aumentar el diámetro de la neovagina. Estas son las verdaderas razones del uso de dilatadores:

 

● Evitar que el canal vaginal cicatrice estrechándose (estenosis).

● Entrenar la musculatura del suelo pélvico que envuelve la vagina para que no se contraiga.

● Mejorar la flexibilidad del tejido en fase de cicatrización.

● Funciona como entrenamiento del suelo pélvico.

Al principio, cuando hay más inflamación y el cuerpo está cicatrizando, este entrenamiento es clave para mantener una vagina funcional y preparar el terreno para una penetración cómoda cuando esté indicada. Pero además, las dilataciones vaginales después de la vaginoplastia, no solo “mantienen el espacio”. También son de gran ayuda para que la musculatura que rodea la vagina, no se contraiga de forma defensiva, facilitando una futura penetración con más comodidad, confianza y control.

Dilatadores vaginales y sexualidad

Muchas veces relacionamos dilatadores vaginales con sexualidad tras la vaginoplastia. Y si bien es cierto que están unidos, no en el sentido que la mayoría creen. Tal y como apunta la Dra. Trinidad Labanca, especialista en cirugía de género de IM GENDER, “los dilatadores no sirven para ganar profundidad ni para hacer más grande  o ancha la vagina. Su misión es otra y es muy específica: evitar que el canal cicatrice estrechándose (estenosis) y entrenar la musculatura que envuelve la vagina para que no se contraiga de manera refleja”.

Este entrenamiento muscular es importante porque, durante las primeras semanas, el cuerpo tiende a proteger la zona y puede responder con tensión. Si esa contracción se mantiene, la dilatación se vuelve más difícil y, a largo plazo, también puede complicar una penetración cómoda. Es decir, los dilatadores se usan para que tanto tú como tu vagina estéis preparadas para una futura vida sexual con penetración.

¿Cuándo se retoman las relaciones con penetración?

El momento varía según la evolución, la técnica quirúrgica y la indicación del equipo. En muchos casos, se empieza a valorar a partir del tercer mes, siempre que la cicatrización sea adecuada y no haya complicaciones. Si la penetración se retoma de forma segura y sin dolor, la pauta de dilatación puede ajustarse con el tiempo, ya que la penetración puede cumplir una función similar en términos de adaptación funcional. En cualquier caso, la decisión debe ser siempre personalizada.

Cómo usar los dilatadores vaginales

El uso de los dilatadores vaginales es una parte fundamental del postoperatorio que puede afectar de manera significativa a los resultados finales. Por ello, es importante seguir todas las recomendaciones del equipo médico y realizarlas siguiendo la frecuencia que te han pautado.

Cuándo se empieza a usar los dilatadores vaginales

En muchos casos, durante el ingreso hospitalario, entre el quinto y el séptimo día se destapa la zona genital. Y es a partir del séptimo día, si el equipo lo indica, cuando se comienzan los lavados diarios y las primeras dilataciones. La primera dilatación suele realizarse con la supervisión de una enfermera o fisioterapeuta especializada, que te explicará el paso a paso para que, una vez en casa, puedas llevarlas a cabo con seguridad. Siempre se empieza con el dilatador de menor diámetro.

Lavados previos e higiene

En IM GENDER se entrega un Kit de dilataciones, que además de dos dilatadores de distinto grosor, incluye una jeringa con cánula para realizar lavados previos a la dilatación, utilizando la solución indicada por el equipo. Por ejemplo, suero con antiséptico según pauta médica. Los lavados vaginales son una parte importante del cuidado postoperatorio.

Lubricar el dilatador

Para la inserción del dilatador se utiliza lubricante, y en algunos casos se pauta un lubricante con anestésico local para mejorar el confort. La sensación habitual al inicio es de presión, no de dolor intenso. Si aparece dolor, suele ser necesario revisar lubricación, técnica, momento evolutivo, o tensión muscular y consultarlo con el equipo médico.

Duración de cada dilatación y frecuencia de uso

Se recomienda que cada sesión con el dilatador vaginal dure unos 12 minutos. Mantener el tiempo recomendado forma parte del entrenamiento muscular y de la prevención de estenosis.

La frecuencia de cada sesión dependerá de la evolución de cada mujer. En general, es recomendable realizarlas tres veces al día con el dilatador pequeño durante el primer mes. A partir del segundo mes, es suficiente con dos sesiones (por la mañana y la noche, por ejemplo), con el dilatador de mayor tamaño. A partir del tercer mes, si se inicia las relaciones sexuales con penetración, se individualizan las sesiones según la evolución.

Tamaños de los dilatadores vaginales

Como hemos explicado existen básicamente dos diámetros diferentes que se usan en momentos distintos de la recuperación.

● Primer mes: se utiliza el dilatador de menor diámetro (de 2,5 cm) para facilitar la adaptación inicial.

● Segundo mes: se pasa al dilatador de mayor diámetro (aprox. 3,3 cm), no para ampliar, sino porque suele haber menos inflamación y más tolerancia muscular. Este será el dilatador que se use habitualmente, ya que no se va cambiando de tamaño de forma indefinida, pues con este ya se consigue el resultado buscado.

¿Qué pasa si no uso los dilatadores?

Es importante tenerlo claro: no seguir la pauta de dilatación puede comprometer el resultado final.

Las consecuencias más habituales son:

● Mayor rigidez del canal vaginal por cicatrización.

● Disminución del diámetro, con dificultad posterior para la penetración.

● Más riesgo de estenosis (estrechamiento).

● Peor calidad funcional a largo plazo, lo que puede suponer problemas si se desean relaciones sexuales con penetración.

Por todo ello, el equipo de IM GENDER insiste en la constancia. Especialmente durante los primeros meses, cuando la cicatrización tiene más tendencia a estrechar el canal.

¿El dilatador puede provocar dolor?

El uso del dilatador puede provocar una sensación de presión, pero nunca dolor. Por ello es importante relajarse antes de las dilataciones, especialmente en las primeras semanas. Usa ejercicios de relajación, busca un entorno cómodo, ponte música relajante, haz respiraciones profundas… Lo más importante es que el uso del dilatador sea lo más cómodo posible.

Si durante las dilataciones sientes dolor intenso o que empeora con los días, que existe sangrado importante o mal olor, o si no puedes realizar la dilatación, consulta con el equipo de IM GENDER.

¿El dilatador vaginal es imprescindible?

Los dilatadores vaginales forman parte del cuidado en el postoperatorio tras una vaginoplastia y su papel es muy concreto: prevenir la estenosis durante la cicatrización y entrenar la musculatura del suelo pélvico para que no se contraiga y, de esta manera conseguir unos resultados óptimos. No están pensados para ampliar el canal vaginal ni el diámetro de la vagina.

La constancia en las dilataciones durante los primeros meses es clave, no para conseguir un mayor canal vaginal o un mayor diámetro de la vagina. Sino para conseguir unos resultados óptimos que, de forma progresiva,  contribuyan a una mejor calidad de vida, también en el plano sexual.

 

Si tienes dudas sobre qué son los dilatadores vaginales o sobre cómo usarlos en tu caso concreto, contacta con nuestro equipo y te orientaremos de forma personalizada.

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