La colovaginoplastia, también conocida por vaginoplastia con colgajo rectosigmoidal pediculado, es una técnica de vaginoplastia en la que se usa un segmento del colon (habitualmente rectosigma) para crear el canal vaginal y la vagina. Se suele llevar a cabo cuando no existe suficiente tejido genital para construir un canal vaginal con una profundidad y estabilidad adecuadas. Es decir, cuando la técnica de inversion peneana no ofrece garantías para conseguir unos resultados óptimos.
La colovaginoplastia es una cirugía de afirmación genital que requiere de un equipo especializado y con mucha experiencia para personalizar la intervención y adecuarla a las necesidades de cada mujer trans.
¿Por qué se utiliza el colon para crear una vagina?
El colon tiene dos características que explican por qué se usa en determinados casos:
- Permite construir un canal vaginal sin depender de la cantidad de piel genital disponible. Esto es clave en pacientes con poco desarrollo genital, circuncisión extensa o cirugías previas.
- Es un tejido mucoso, y eso hace que el canal tenga una humectación propia (no es lo mismo que “lubricación sexual”, pero muchas pacientes lo viven como una ventaja en su día a día).
Debemos tener en cuenta, que se lleva a cabo en circunstancias muy concretas que deben ser valoradas por el equipo médico teniendo en cuenta los beneficios que puede aportar a la mujer, como por ejemplo, una mayor profundidad vaginal de la que conseguiría con otras técnicas. En IM GENDER los más de 25 años de experiencia y las más de 4000 cirugías de género realizadas, nos ha permitido desarrollar un algoritmo para escoger la técnica de vaginoplastia más adecuada para el paciente, pudiendo aconsejar de forma personal en cada caso.
¿En qué casos se suele indicar la colovaginoplastia?
Aunque cada caso se valora en consulta, hay situaciones en las que la colovaginoplastia suele ser la mejor opción. Esto es cuando hay:
● Poca disponibilidad de piel peneana, por tamaño, elasticidad o desarrollo.
● Circuncisión extensa previa u otras condiciones como cicatrices que limitan la cantidad de tejido utilizable.
● Uso temprano de bloqueadores puberales que evita un desarrollo completo de los genitales de nacimiento.
● Cirugías previas en las que no se alcanzó la profundidad deseada o hubo complicaciones que recomiendan replantear la técnica.
Diferencias entre colovaginoplastia y otras técnicas de vaginoplastia
La colovaginoplastia es uno de los tipos de vaginoplastia que el equipo médico puede valorar. Pero también pueden tener en cuenta otras como: la vaginoplastia por inversión peneana, la peritoneal o la vulvoplastia.
Vaginoplastia por inversión peneana
Es una técnica muy utilizada cuando hay tejido suficiente. Utiliza la piel del pene para crear el canal vaginal y la parte externa de la vagina. La vaginoplastia por inversión peneana puede ofrecer resultados excelentes a nivel estético y funcional cuando la anatomía lo permite.
Vaginoplastia peritoneal (vaginoperitoneal)
Es una técnica que utiliza el peritoneo (una capa interna del abdomen) para crear o prolongar parte del canal vaginal. Suele plantearse cuando, a pesar de haber tejido, este no es suficiente para conseguir una profundidad funcional solo con inversión. Puede ser una alternativa muy interesante en determinados casos, y por eso conviene que esté en la conversación cuando se explica cómo se escoge la técnica de vaginoplastia.
Vulvoplastia (profundidad cero)
¿Qué es la vulvoplastia? Es una opción para mujeres que no desean un canal vaginal para penetración, pero sí unos genitales externos femeninos, erógenos y funcionales. Suele tener una recuperación más simple y evita las dilataciones para mantener el canal vaginal. Es una opción válida para aquellas personas con las que encaja mejor con su sexualidad, su historia o su forma de vivir su cuerpo.
Colovaginoplastia ¿cada vez más demandada?
En los últimos años ha cambiado el perfil de muchas pacientes que solicitan una cirugía de afirmación genital. Tanto en España como en otros países, el acceso temprano al acompañamiento médico de las personas trans es más frecuente. Y ello puede incluir bloqueadores puberales en edades en las que el desarrollo genital no se ha completado.
Esto tiene un impacto positivo en muchos aspectos del bienestar. Por ejemplo, evitar cambios puberales no deseados que pueden afectar a la autoestima y al bienestar emocional del joven. Pero al no haber un desarrollo completo de los genitales de nacimiento, puede conllevar que no haya suficiente tejido para llevar a cabo una vaginoplastia por inversión peneana con la profundidad deseada. Y es ahí donde la colovaginoplastia se vuelve cada vez más necesaria como alternativa para construir un canal vaginal funcional para la penetración.
¿La colovaginoplastia es la mejor opción?
La respuesta es clara: No. Como explica la Dra Trinidad Labanca, especialista en cirugía de género de IM GENDER, “no existe una técnica mejor que otra. Existe una técnica que es más adecuada para unas pacientes en concreto, porque es la que le permitirá conseguir unos resultados óptimos”.
Esto significa que si hay tejido suficiente, la inversión puede ser una excelente opción. Si no lo hay, se deben valorar todas las opciones posibles. Y la colovaginoplastia es una de ellas. Es importante que la paciente participe en la decisión de la elección de la técnica. ¿Cómo? Con información clara sobre su caso concreto. Es imprescindible valorar otros aspectos más allá de si hay o no piel genital para realizar una técnica u otra. Como por ejemplo, las expectativas reales de la mujer, su estilo de vida, sus objetivos sexuales, su historial médico, sus necesidades, etc.
El Dr. Ivan Mañero, director de IM GENDER, lo resume así:“En IM GENDER, las personas trans tienen hoy una mayor autonomía y participación en la elección de la técnica quirúrgica que mejor se adapta a sus necesidades. Ya no es una única decisión del equipo médico, ahora se tienen mucho más en cuenta la realidad y las necesidades de cada paciente”.
Recuperación y cuidados en la colovaginoplastia
Aunque cada postoperatorio es único e individual, tras una cirugía de este tipo, el seguimiento y el cumplimiento de las indicaciones médicas son parte del resultado. La colovaginoplastia es una cirugía mayor que requiere de tiempo de recuperación, paciencia y acompañamiento, especialmente durante los primeros días.
Algunos datos sobre la recuperación:
● La estancia en el hospital suele ser de unos 7 días.
● Se recupera la ingesta oral (comer) a los dos o tres días de la cirugía, para dar tiempo al intestino a recuperar su motilidad.
● Llevarás una sonda vesical durante los primeros 10-14 días o hasta que la inflamación periuretral sea mínima.
● El último día de ingreso, el equipo de IM GENDER realizará la primera dilatación y te enseñarán a hacerlas en casa, así como las duchas vaginales.
● Se entregará una guía de cuidados postoperatorios para seguirlos en casa.
● Deberás seguir el tratamiento de analgesia y antibióticos en casa siguiendo las indicaciones médicas.
La mejor técnica de vaginoplastia
No existe una mejor técnica universal, lo que existe es la mejor técnica para cada persona que desea que la vaginoplastia forme parte de su tránsito. Un diagnóstico preciso realizado por un equipo médico especializado y con una larga experiencia es el primer paso. La información veraz y realista permite a la paciente participar de la decisión final.
Si estás valorando la colovaginoplastia u otras técnicas de vaginoplastia, solicita una consulta y resolveremos todas tus dudas.




